viernes, 20 de septiembre de 2013

El libros de los Abrazos - Eduardo Galeano ( Rescates )

El Sistema
Quien no se hace el vivo, va muerto. Estás obligado a ser jodedor o jodido, mentidor o mentido. Tiempo del qué me importa, el qué le vas a hacer, el no te metás, el sálvese quien pueda. Tiempo de los tramposos: la producción no rinde, la creación no sirve, el trabajo no vale.
En el Río de la Plata llamamos bobo al corazón. Y no porque se enamora; lo llamamos bobo por lo mucho que trabaja.

Las tradiciones futuras.
Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y se reconocen y se abrazan, y ese lugar es mañana.
Suenan muy futuras ciertas voces del pasado americano muy pasado.
Las antiguas voces, pongamos por caso, que todavía nos dicen que somos hijos de la tierra, y que la madre no se vende ni se alquila. Mientras llueven pájaros muertos sobre la ciudad de México, y se convierten los ríos en cloacas, los mares en basureros y las selvas en desiertos, esas voces porfiadamente vivas nos anuncian otro mundo que no es este mundo envenenador del agua, del suelo, el aire y el alma.
También nos anuncian otro mundo posible las voces antiguas que nos hablan de comunidad. La comunidad, el modo comunitario de producción y de vida, es la más remota tradición de las Américas, las más americana de todas; pertenece a los primeros tiempos y a las primeras gentes, pero también pertenece a los tiempos que vienen y presiente un nuevo Nuevo Mundo. Porque nada hay menos foráneo que el socialismo en estas tierras nuestras. Foráneo es, en cambio, el Capitalismo; como la viruela, como la gripe, vino de afuera.

Paradojas:
Si la contradicción es el pulmón de la historia, la paradoja ha de ser, se me ocurre, el espejo que la historia usa para tomarnos el pelo.

-Ni el propio hijo de Dios se salvó de la paradoja. Él eligió para nacer, un desierto subtropical donde jamás ha nevado, pero la nieve se convirtió en un símbolo universal de la Navidad desde que Europa decidió europear a Jesús. Y para más inri, el nacimiento de Jesús es, hoy por hoy, el negocio que más dinero da a los mercaderes que Jesús había expulsado del templo.
Napoleón Bonaparte, el más francés de los franceses, no era francés.
No era ruso José Stalin, el más ruso de los rusos; y el más alemán de los alemanes, Adolfo Hitler, había nacido en Austria. Margherita Sarffati, la mujer más amada por el antisemita Mussolini, era judía.
José Carlos Marátegui, el más marxista de los marxista latinoamericanos, creía fervorosamente en Dios. El Che Guevara había sido declarado completamente inepto para la vida militar por el ejército argentino.
De manos de un escultor llamado Alejadinho, que era el más feo de los brasileros, nacieron las más altas hermosuras del Brasil. Los negros norteamericanos, los más oprimidos, crearon el Jazz, que es la más libre de las músicas. En el encierro de la cárcel fue concebido Don Quijote, el más andante de los caballeros. Y para colmo de paradojas, Don Quijote nunca dijo su frase más célebre. Nunca dijo, ladran Sancho, señal que cabalgamos.

"Te noto nerviosa", dice el histérico. "Te odio", dice la enamorada. "No habrá devaluación" dice, en vísperas de devaluación, el ministro de economía. " Los militares respetan la Constitución", dice en vísperas del golpe de Estado el ministro de defensa.
En su guerra contra la revolución Sandinista, el gobierno de los Estados Unidos coincidía, paradógicamente con el partido Comunista de Nicaragua. Y paradógicas habían sido, al fin y al cabo, las barricadas sandinistas durante la dictadura de Somoza: las barricadas que cerraban la calle, abrían el camino.

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