miércoles, 1 de enero de 2014

Análisis a artículo del telégrafo del 29 de diciembre.


En este artículo, destacando en principio que no está firmada, que por lo tanto se le debe atribuir el artículo al diario El Telégrafo, se habla sobre “el hierro como riqueza”.
Comencemos con el análisis, mi análisis.
Es tema actual hablar de los contratos entre el gobierno y las compañías que intentan establecerse en Uruguay para extraer nuestras riquezas. Es indiscutible que todos tenemos nuestra opinión al respecto, nuestro enfoque y nuestra postura. Y de hecho, es saludable que así sea, pero es muy importante la cuestión de saber hablarlo inteligentemente, dejando de lado fanatismos e idearios políticos, y hasta nuestra propia “realidad de bolsillo” para tratar el tema en cuestión, el cual es complejo, importante, decisivo en varias cuestiones, y para algunos, a los cuales adhiero, peligroso.
En un párrafo, se alega que se debe usar el sentido común y que se debe tener una visión a mediano y largo plazo, que se deben tener en cuenta las ventajas y desventajas que conllevaran este tipo de explotaciones y extracciones. El sentido común, según ellos, indica literalmente que “si hay tanta riqueza subterránea, no es cuestión de dejarla ahí sin explotar solo por un tema estético o porque molesta a algún vecino. De otra manera, seríamos estúpidos.“
Aquí veo palabras que tergiversan la cosa: ¡¿TEMA ESTETICO?, ¿MOLESTA A ALGÚN VECINO?!. Yo usaría otras palabras: destrucción irremediable de nuestro ecosistema. Avasallamiento, enfermedad, muerte y postergación de nuestro pueblo, de la gente. Y no solo de los vecinos, sino de la población en su totalidad, ya que el agua, los frutos de la tierra y el aire es de todos y gracias a estos recursos vivimos todos. (Por ahora)
Bueno sigamos, se cita en otro párrafo que el 2 de diciembre se lanzó la campaña de recolección de firmas para que con las elecciones nacionales se vote una reforma constitucional que prohíba la minería metalífera a cielo abierto. Agregando inmediatamente que si bien el acto es positivo porque “felizmente rige la democracia” y porque “todo el mundo tiene derecho a expresarse según su leal saber y entender, no quiere decir que todos tengan que abrazarse o compartir estos planteos, que algunas veces han llegado al delirio.”
Acá  hay que discutir algunas cositas porque justamente lo que se está tocando es el rol de la democracia ante intereses de compañías extractivas o de intereses a favor del pueblo gracias a la explotación de nuestras riquezas, como lo predican medios de comunicación y diferentes políticos del país. Es el meollo de la cuestión, porque según algunos, dentro de los que me incluyo, debemos usar la fuerza de la democracia para no dejar que estas compañías, apoyadas por el gobierno,  nos hagan mierda el país con consecuencias desastrosas en lo ambiental y en lo social, a corto,  mediano y largo plazo (para usar el sentido común viste), dejando muy pocas riquezas económicas ya que, como señalan los expertos en la materia, y según estudios geológicos, el Uruguay no es un país rico en minerales, sus reservas son pequeñas y de baja concentración, agotables en pocos años de extracción. Dejando al margen que muchos de estos lugares son paradisíacos, lugares esplendorosos que podrían reguladamente ser un recurso para el turismo consciente, otros lugares son el sustento de vida de mucha gente que utiliza las tierras como fuente para su producción, pero este tema no entra en las discusiones de “sentido común”.
Vale citar aquí el comentario de Ignacio Stolkin: “El mineral se saca, se mete en un caño, se empuja con agua, se hace una especie de barro con ese mineral y va a dar al puerto donde el barquito lo está esperando para llevárselo. Ni hablar de que todo ese papel de lija que está pasando por el acueducto y lo va lastimando, y con el tiempo se corre el riesgo de que el acueducto se rompa, como ya ha pasado muchas veces en la Argentina, en Perú y otros lados. Hay grandes impactos en el medio y todos aceptamos ese impacto mientras obtengamos un beneficio social que favorezca a nuestra sociedad en alguna de las formas. Cuando una ambulancia va a buscar a un enfermo, esa ambulancia está contaminando, pero nadie se va a negar ante el hecho. Esa ambulancia también tiene hierro y nadie se va a negar a usar el hierro para esa ambulancia. El problema está en qué es lo que va a pasar con el famoso hierro y para qué es, con qué fin se explota y cuáles son las consecuencias que tiene. Enviar el hierro al exterior es repetir lo que vive América Latina desde 1492, vivir dependiendo del centro siendo periferia y perdiendo siempre.
Entonces, ¿Qué nos dice la compañía?, a usted señor Uruguay le va a quedar 400 millones de dólares por año por las inversiones que va a hacer la compañía. Al Uruguay no le quedan 400 millones, esa suma se reparten entre sueldos, que son del orden de 18 millones de dólares, entre la cantidad de gasoil que le compra a ANCAP, entre la corriente eléctrica que no pagará IVA y que además les deberán poner una central eléctrica de 200 Megavatios que es la quinta parte de lo que usamos en el Uruguay, y esa es una energía que está subvencionada, es decir, la va a pagar el contribuyente. Depurando esto y otros porcentajes llegamos a que a las arcas del Estado le quedan efectivamente U$S 100.000.000 por año. Ahora bien, las carreteras que nosotros tenemos apenas pueden llevar pesos de 22 toneladas por eje, pero resulta que los camiones que utilizarán llevan 110 toneladas por eje, por lo cual, es altamente probable que se destruyan esas carreteras y eso después lo va a tener que pagar el pueblo uruguayo. Eso se tendría que pagar con los 100 millones de dólares de ganancia que no van a alcanzar.
¿Cuánto va a ganar la compañía? La compañía exportará por 1600 millones de dólares por año (U$S1600.000.000), lo que quiere decir que Uruguay le regalará a la minera Aratirí en forma de minerales, 1200 millones de dólares (U$S1200.000.000) por año en pérdida efectiva. Sin tener en cuenta el impacto social y ambiental, y la dependencia económica y política que nos dejará”.
Posteriormente, se puede leer en El Telégrafo que es poco menos que un delirio oponerse a rajatabla a cualquier producción que signifique alguna afectación al medio ambiente, como evidentemente siempre ocurren en mayor o menor medida. Concluyendo que, en definitiva, tenemos una ecuación final en donde deben entrar los aspectos ambientales y los productivos, sociales y económicos. Agregando que, quien no acepte tal ecuación, significaría que quiere vivir en taparrabos viviendo de lo que nos conceda la naturaleza.
Hasta aquí, a mi criterio en una ecuación no pueden tener el mismo lugar el aspecto ambiental, el productivo y el social, y en todo caso, se debe precisar en términos reales y concienzudos, que se entiende por aspecto ambiental, por aspecto social y por aspecto productivo. En una primera hipótesis, lo ambiental debería ser parte fundamental de la ecuación ya que si ese aspecto no es cuidado como se debe, los otros dos se van bajo tierra ya que sin ambiente no hay ni producción ni vida. Si, en todo caso, utilizáramos la ecuación que se nos presenta aquí, deberíamos ver que resultados arroja, ya que justamente, creemos que una de las consecuencias negativas que tendrá la extracción bajo la forma de mega minería a cielo abierto en nuestro país, es la enfermedad y exclusión de nuestro pueblo. Ya se ha visto y se ve en otros países que sufren las tristes consecuencias, y otros que inteligentemente han reaccionado y han podido desalojar a estas compañías de sus tierras, prohibiendo el desarrollo de sus intereses, como es el caso de Costa Rica.
Posteriormente, usted leerá en este artículo que, al ser la riqueza del país la producción agrícola-ganadera, de tremendo impacto ambiental, a nadie se le ha ocurrido hacer una ley que prohíba sembrar, producir madera o eliminar la ganadería, todos basados en animales y en plantas foráneas que destruyen y que de hecho aniquilaron todo el ecosistema autóctono.
Bueno, sería un lujo que quien suscribe en esa redacción sea enterado de que también hay un repudio de gran parte de la población hacia la amenaza de la explotación a gran escala de monocultivos que requieren el uso masivo y creciente de plaguicidas y fertilizantes químicos. Y quiero que sepa que se nos ha ocurrido hacer una ley en este tema, pero no para “prohibir sembrar”, sino para prohibir este tipo de forma de producción moderno, masivo y tóxico, que provoca grandes daños en el territorio, aumentan la erosión y contaminan los cursos de agua, dejando muchas familias con enfermedades peligrosas y avasallando los productores agrícolas que se resisten a usar estas formas de explotación. Pero consideramos que el tema de la minería a cielo abierto en yacimientos metalíferos es más devastadora en el corto, mediano y largo plazo y su magnitud es muyo mayor, y que, además, estamos en una situación en la que todavía no se han establecido totalmente y que la población todavía estamos en condiciones de poner fuerza a ellos para que las cosas no sean irreversibles. Pero esto no significa un deslinde de la lucha contra los transgénicos, los plaguicidas, las fumigaciones peligrosas y los químicos en nuestros alimentos.
Finalmente, el diario hace mención a la relación costo-beneficio para el país, de hacer una explotación de los recursos en forma racional, y de promover una explotación inteligente del recurso metalífero, con el menor perjuicio posible y mitigando los efectos negativos que puedan surgir de la explotación, en pro de que el país pueda en un futuro aprovechar esas “ganancias” para reinvertir en infraestructura en pro del desarrollo en áreas sustentables. Lo raro es que la búsqueda de una explotación inteligente y que no sea dañina ecológica, social y económicamente se busca por medio de la mega minería a cielo abierto promovida por compañías extranjeras que están aprovechando la coyuntura especulativa internacional que elevó los precios de los metales casi 5 veces muy por encima de sus valores tradicionales, que les da la posibilidad de hacer el “negocio redondo”, venir a países “con necesidad de inversión y desarrollo”, extraer lo que necesitan y venderlos fuera del país.

Artículo del diaro El Telégrafo de Paysandú-Uruguay: http://www.eltelegrafo.com/index.php?id=82581&seccion=opinion&fechaedicion=2013-12-31
Fuentes:

martes, 31 de diciembre de 2013

Hablemos del tiempo en este "fin de 2013" para muchos



El tiempo cíclico se refiere a la primera noción de tiempo desarrollada en la historia del humano. El ser humano- sometido a leyes naturales- imaginó el tiempo en función de esto; es decir, las estaciones del año, los tiempos de grandes sequías y lluvias, etc. Fueron principalmente las culturas orientales las que desarrollaron la filosofía del tiempo cíclico, aunque, por otro lado, las culturas occidentales la ampliaron y profundizaron. En las culturas americanas también hay referencias sobre una concepción circular del tiempo; y en general también todas las culturas politeístas están relacionadas con esta filosofía.

Con la consolidación del cristianismo, la noción de tiempo experimentó un importante cambio, ya que esta religión niega la posibilidad de un tiempo cíclico. La pasión, muerte y resurrección de Jesucristo son hechos únicos, irrepetibles, y dan un sentido a la existencia humana. De esta manera el tiempo es considerado fundamentalmente lineal y orientado hacia el futuro, y el sentido de toda la historia aparece como un desplazamiento en el tiempo, que tiene su origen en la creación y que culminará en el juicio final, que será el final de los tiempos 

Monoteísmo y llegada del tiempo lineal
Los antiguos babilonios y luego los griegos marcaron una suerte de transición en la concepción cíclica del tiempo a través de la idea de acontecimiento. En los griegos la noción de cambio y permanencia estuvo influenciado por el contacto cultural, principalmente judío con el desarrollo complejo de tiempo presente en la cábala. Sin embargo, no será sino hasta la llegada del cristianismo donde emergen con fuerza las ideas de tiempo lineal judías y que serían fundamentales para las bases de occidente y su idea de progreso. Para algunos autores, la caída de la modernidad (o ascensión de la posmodernidad, según el enfoque) significa también el fin del tiempo lineal para occidente.


Cultura Mapuche



Según percibas y consideres al tiempo como lineal o como cíclico, condiciona y establece un modo de concebir la vida, más allá de que parezca un pequeño detalle. Pero eso lo dejo a tu análisis después de leer este artículo. Pero piénsalo bien...antes de analizar el tiempo tal y como esta en el calendario de tu puerta, pregúntate al menos, quien creó ese calendario?, ¿Qué es el tiempo?

martes, 10 de diciembre de 2013

Reinventemos nuestra educación, porque se basa en creencias erróneas

En pleno siglo XXI, tras haber logrado llegar a la luna, con todo el planeta cableado y una nube tecnológica llena de páginas de información flotando sobre nuestras cabezas, resulta que nuestra sociedad, libre, abierta y avanzada, aún no sabe enseñar a nuestros hijos a leer o a calcular, según los datos del informe PISA. Quizá se deba a que eso de enseñar sea una difícil tarea, o a que nuestros hijos sean cada vez menos inteligentes… o a lo mejor es que hay algo en la base del sistema educativo que estamos haciendo realmente muy mal.


Imaginemos a un observador externo que no hubiese tenido ninguna experiencia con nuestro sistema educativo y que observase, con una mente limpia, inquisitiva y racional, lo qué hacemos en materia de educación y por qué lo hacemos. Descubriría una serie de creencias e hipótesis básicas de trabajo que no soportan el más mínimo contraste empírico y que son la causa de los graves problemas que tenemos. Pero nosotros nos hemos criado desde nuestros tres años de vida dentro de este sistema, por lo que nos resulta imposible concebir una forma diferente de hacer las cosas y, aunque sepamos que esta no funciona, no somos capaces de ver las causas profundas del problema. Eso hace que sigamos andando en círculos concéntricos sin ir a ninguna parte.
Veamos qué ha descubierto nuestro observador imparcial sobre las creencias del sistema:
1. Primera creencia: Enseñar es posible y los profesores enseñan. Ya dijoGalileo: “No podemos enseñar nada a ningún hombre, solo podemos ayudarle a aprenderlo por sí mismo”.
La evidencia empírica nos dice que es imposible enseñar algo a alguien si ese alguien no pone esfuerzo de su parte. Si una persona se dispone a aprender algo implicándose en ello, sí le podremos ayudar. La motivación es un requisito indispensable para el aprendizaje. Por lo tanto hemos de fijarnos en los mecanismos que guían el aprendizaje, es decir, en los alumnos, más que en la enseñanza, es decir, en el profesor. La conclusión es que enseñar no es posible si el alumno, o mejor el aprendiz, no pone el esfuerzo requerido de su parte y, para ello, ha de haber motivación.
2. Segunda creencia. La clase magistral es la unidad básica de organización del aprendizaje. La clase magistral, a la que sometemos a los estudiantes durante 18 años de su vida, tiene un origen muy curioso. En los monasterios de la Edad Media, origen de nuestras escuelas actuales, un (el) monje que sabia latín, leía un (el) libro, la Biblia, hecho a mano. Pocos monjes y pocos libros justifican la lectio (lección o lecture). En esa época, no había mucha discusión posible sobre la interpretación de los textos sagrados. Por lo tanto, “el Libro dice la Verdad que hay que aprender (memorizar)”. Sin más. Y hasta aquí hemos llegado.
La evidencia empírica sobre el grado de aprovechamiento de una clase nos dice que está entre muy poco y nada. Nuestra propia experiencia directa puede servirnos para evaluar lo que recordamos de cualquier conferencia a la que hayamos asistido, por mucho interés que hayamos puesto y muchas notas que hayamos tomado. Dos días después apenas retendremos alguna información. La conclusión es que la clase magistral es una tecnología educativa completamente ineficiente.
3. Tercera creencia. Las asignaturas son la base para organizar el conocimiento. ¿Puede alguien concebir un sistema educativo sin asignaturas? Pues deberíamos hacerlo, porque  organizar la vida escolar y universitaria de esta forma es absolutamente arbitrario. No existe ninguna base empírica ni racional para determinar qué es y qué no es una asignatura. Éstas se construyen como compendios de temas teóricos, normalmente los que sabe el profesor. La vida profesional real no se organiza en asignaturas, ni en repetir teorías en abstracto, sino en resolver problemas mediante la aplicación de complejos procesos de razonamiento.
La evidencia empírica nos dice que la transferencia del aprendizaje de una asignatura teórica a la vida real es nula. The learning transfer problem es un área de estudio sobre la eficacia del método tradicional, que llega a unas conclusiones que nadie quiere escuchar. Negar la evidencia no es el camino para resolver nada. La conclusión es que organizar el sistema mediante asignaturas teóricas es un trabajo inútil de cara al futuro profesional de los alumnos y, por lo tanto, de la sociedad.
4. Cuarta creencia. Los exámenes miden el aprendizaje. En este vídeo puede verse como se critican los exámenes por ser un mal método de medir el aprendizaje. Pero no es, ni mucho menos, un vídeo moderno: es un NoDo de la época, y se refiere a la Ley General de Educación (Villar Palasí, 1970). Dicha ley eliminó las reválidas que el ministro Wert vuelve a poner.
La evidencia empírica nos dice que nadie sería capaz de aprobar el mismo examen, dos meses después, sin estudiar. Y que un profesor de Historia de un instituto sería incapaz de aprobar el último examen de Física que haya puesto su colega de claustro, y viceversa. Si los propios profesores son incapaces de aprobar los exámenes de otra asignatura, ¿como podemos exigir a los alumnos que los aprueben? Si el examen es importante y su contenido también, ¿no debería ser algo que cualquier adulto supiera hacer, de forma natural? La evidencia empírica nos dice que la memorización tiene un efecto muy limitado en nuestra mente. Nuestro cerebro no está preparado para retener grandes cantidades de información. Y realmente no lo necesitamos. La conclusión es que la memorización es un esfuerzo inútil, y los exámenes también.
5. Quinta creencia. El sistema educativo enseña a entender el mundo.Estoy participando en un foro de discusión sobre educación, preparando unas jornadas de reflexión que patrocina el Consell Escolar de Catalunya. La mayoría de los participantes son profesores, y cuando propongo que la educación debe preparar a los chicos y chicas para la vida profesional, responden, sistemáticamente, que su labor fundamental es prepararlos para la vida, para entender el mundo. Esta creencia es sumamente curiosa, y se da mucho más en los profesores de humanidades, que habitualmente creen que “entender la vida” es tener una capa superficial de “cultura general”.
La verdad es que el tema es muy sencillo, mientras tengamos necesidad de trabajar para ganarnos la vida, y no veo un futuro próximo en el que esto no vaya a suceder, la mejor manera de “entender la vida” es prepararse para la vida profesional real. Por otro lado, nunca me he encontrado como adulto con alguien que, ante una crisis personal, de las que todos tenemos, haya ido a un psicólogo profesional en busca de consejo y le haya recomendado un curso de filosofía como terapia, y le haya puesto a continuación un examen antes de dar por resuelta la crisis. Tampoco conozco ningún plan en el sistema penitenciario que proponga resolver los problemas de delincuencia estudiando ética.
El contenido del sistema educativo esta completamente alejado de las necesidades de nuestra  sociedad. Este hecho queda perfectamente reflejado en la magnifica película de Laurent Cantet, La Clase. La conclusión es que lo que sucede en el aula, una actividad ritualizada y descontextualizada del mundo real, no tiene nada que ver con la vida real y, por lo tanto, es muy difícil que sirva para entender el mundo y la “vida”.
Las columnas que sustentan el sistema educativo tienen los pies de barro. La realidad es que el proceso de producción que tenemos hoy en la educación (clase magistral protagonizada por un profesor, estudio de teorías descontextualizadas y exámenes por asignaturas) está completamenteobsoleto y no ha variado en los últimos 500 años.
Una hipótesis de Seymour Papert ilustra bien esta situación “Si pudiéramos trasladar a un cirujano de 1890 a un quirófano de 2013, entraría en shock y no sabría por donde empezar. La cantidad de innovación que ha habido en cirugía le impediría siquiera entender lo que sucede. Pero si tomásemos un profesor de instituto de la misma época y lo trasladásemos a una clase de hoy en día podría impartirla sin ninguna dificultad”.
Pero lo realmente importante y clave en este asunto es que nuestras creencias nos hacen negar la evidencia. Pretender mejorar el sistema educativo sin cambios profundos en el proceso de producción y la tecnología de aprendizaje es como querer hacer el tren de alta velocidad manteniendo la tecnología de la máquina de vapor.

La única forma de avanzar es mediante un proceso de reingeniería, tal y como se hace en la industria cuando el producto se queda obsoleto, los costes de producción son inasumibles o los clientes se marchan porque el producto no satisface sus necesidades: todas estas condiciones se dan, aquí y ahora, en nuestro sistema educativo.
La reingeniería de procesos es el rediseño radical y la reconcepción fundamental de los procesos de negocio, para lograr mejoras, de varias escalas de magnitud, en costes, calidad, nivel de servicio y velocidad de ciclo. ¿Suena bien? ¿Es algo que necesita el sistema educativo? ¿Por qué se hace en automoción y tenemos mejores coches, más seguros, más eficientes, menos contaminantes y más baratos cada año, y no lo podemos hacer en educación?
Un proceso de reingeniería es un proyecto de extrema complejidad y se necesitan auténticos expertos para poder diseñar y ejecutar un proceso de estas características. Los requisitos necesarios para realizarlo con éxito sonfundamentar todo el diseño en evidencias empíricas ciertas (método científico) y suspender las creencias que acompañan al statu quo actual.
Este grupo de expertos existió entre los años 1989 y 1996 en la Universidad Northwestern en Chicago en el Institute for The Learning Science, liderado por el científico cognitivo y experto en Inteligencia Artificial Roger Schank. En esos años se sentaron las bases de lo que hoy conocemos como Story Centered Curriculum y que es un ejemplo, probado ya con éxito, de reingeniería del proceso de producción en educación.
Podemos afirmar con rotundidad que hoy ya sabemos cómo construir un sistema de producción distinto, fundamentado en los conocimientos que tenemos de ciencias cognitivas, que nos confirman, sin ningún asomo de duda, que la única fuente duradera de aprendizaje es la experiencia, la práctica continua en hacer algo, el learning by doing (Aprender haciendo).
¿Cómo se organiza este proceso? ¿Qué sustituye a la clase magistral y a las asignaturas? ¿Y a los exámenes? ¿Qué papel juegan los profesores? ¿Qué experiencias reales tenemos y con qué grado de éxito las evaluamos?¿Qué posibilidades tenemos de aplicarlo a gran escala?
Todos estos temas son los que he desarrollado en el libro Aprender es hacer(Editorial Viena), con el único objetivo de plantear un debate libre de las “creencias” erróneas que encarcelan nuestro razonamiento y nos impiden avanzar en un tema tan serio como este. 
Del mismo modo, y para demostrar de forma empírica que este sistema funciona y que es una alternativa a los jóvenes licenciados en paro, hemos lanzado, junto a Roger Schank, Xtol Masters, una serie de cursos orientados al reciclaje profesional basados en la metodología Story Centered Curriculum.
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Comparto este artículo que encontré en un blog, me pareció muy interesante. Aquí el enlace de la entrada original del mismo:

domingo, 17 de noviembre de 2013

EL PODER DE UNA MIRADA

Hay distintos tipos de miradas que se pueden diferenciar en todas las personas, pero aqui los conceptos para saber identificarlas y entender que comunican y cómo lo hacen.

Las miradas fijas de personas que desconocemos nos resultan tan incómodas como tan placenteras podemos sentirlas por parte de nuestra pareja y es que la mirada es uno de los elementos fundamentales para la comunicación no verbal, por lo que hoy me gustaría hablaros de las distintas miradas y los efectos que ellas pueden producir en nuestro comportamiento.

- Mirada fija: puede indicarnos amenaza por parte de la persona que nos mira, como ya hemos visto en el ejemplo que puse al comienzo.


- Mirada de reojo: observar a alguien pero no de frente, sino de lado. Puede transmitir desconfianza, aunque si las cejas están levantadas, transmite interés o hasta seducción y complicidad.


- Mirada social: es la que se dirige al triángulo que se forma entre los ojos y la boca. Comunica cordialidad, apertura y empatía. Esta se produce cuando alguien tiene interés en otra persona.


- Mirada esquiva: es la mirada que jamás logra concentrarse en los ojos del otro, sino que los esquiva y la mayoría de las veces se dirige hacia abajo. Comunica desconfianza, temor o que oculta algo.


- Mirada íntima: es el tipo de mirada que tiene lugar cuando a una persona le atrae físicamente otra. Comienza dirigiéndose a los ojos, para seguir hacia otras partes del cuerpo. Si esta mirada es devuelta de la misma manera, significa que también hay atracción por parte del otro.


- Mirada dominante: la mirada también puede reflejar el poder y la seguridad de una persona así como la sumisión. Una mirada directamente a los ojos segura y mantenida  ante una mirada menos frecuente, esquiva y mirando hacia el suelo nos dirá mucho de quién ejerce el poder ante dos personas.


Si aprendemos a diferenciar las distintas miradas, nos servirán enormemente para distinguir la naturaleza de una relación, lo que pretende nuestro interlocutor e incluso si éste mantiene nuestro interés o simplemente le producimos indiferencia.

lunes, 14 de octubre de 2013

Pesar demaciado hace mal

Pensar demasiado hace mal, desgasta y malgasta nuestro tiempo, nuestras energías, nuestra salud.
Las personas creen a menudo que se pueden solucionar todos los problemas pensando, es decir, mediante el análisis. Estudios recientes han revelado que las personas mas infelices son aquellas que planean demasiado su vida, que pasan las 24 horas del día hablándose a si mismas, analizando y re-analizando los problemas que todos tenemos que enfrentar. La ciencia ha realizado distintos estudios para detectar como afecta física y psíquicamente, y se pudo afirmar que el estrés y la depresión influyen en el sistema cardiovascular, sobre el sistema nervioso y principalmente sobre el corazón.
La verdad de todo esto es que los seres humanos se torturan, como si fuera una solución a problemas, y lo único que se obtiene es confusión, depresión, mal humor, pérdida de energías.
Hagamos un simple ejercicio de reflexión  ¿qué ganamos con cranear día y noche los problemas?  Al término del día cuando termine tu jornada y llegues a tu casa hazte esta pregunta: ¿puedo solucionar pensando lo que no pude solucionar durante el día? Y la respuesta es NO. Pero no confundir, no estoy queriendo decir que dejemos de preocuparnos de los problemas, porque primero que es imposible, y además es absurdo. Sino que se debe aprender a soltar los problemas, y con esto me refiero a soltarlos de nuestras mentes, matar al loro que llevamos en el hombro y que nos habla, y habla y nos tortura.

Para entender mejor: el pensamiento es una herramienta del hombre, así como el instinto es la herramienta del animal. Un mono tiene hambre, ve una banana en un árbol, trepa y la come. El hombre tiene hambre, ve la banana en el árbol, va a buscar una escalera, sube la arranca y la come.   Queda clara la diferencia.
En nuestra época contemporánea, el ser humano ha transformado esta gran herramienta del hombre que la tuvo desde su origen, en un arma peligrosa.
Para maquinar menos primero hay que aprender a elevar nuestra energía, para sentirnos saludables y con ganas. Algunas instrucciones son:

*TOMAR MUCHA AGUA:  El cuerpo humano se construye de células y éstas son como pequeñas fábricas, y para funcionar necesitan agua y oxígeno. Médicos recomiendan tomar el abito de andar con una botellita de agua y darle sorbos todo el día. Cuando el cerebro dispara la señal de sed, es porque el cuerpo ya está deshidratado, entonces no hay que esperar a tener sed.
*CONCENTRARSE EN LA RESPIRACIÓN PARA RESPIRAR ADECUADAMENTE: Esto es muy importante, al igual que el agua, el cuerpo necesita mucho oxígeno, el cual es llevado por la sangre hacia las células, devolviéndole éstas CO2 para ser expulsado. Para notar la importancia de inspirar y expirar adecuadamente veamos, cuando una persona se estresa, comienza a respirar dificultosamente, deja de llenar sus pulmones de oxígeno, entonces la sangre queda sobrecargada de dióxido de carbono, generando taquicardias y frenando el normal funcionamiento del cerebro, ya que éste se compone de células y las células necesitan de oxígeno para poder funcionar. Médicos recomiendan a personas que sufren de estrés, regalarse 3 o 4 minutos en su vida para cerrar los ojos, y en un lugar tranquilo y sin gente, respirar profundamente concentrarse en la respiración y pensar solamente en la respiración, ser testigo de uno mismo. Esta es una forma muy buena de meditación.
*TOMAR CONTACTO CON LA NATURALEZA: Admirar espacios verdes, el sol o la luna, recargan de energía a los seres vivos. Nos hace tomar contacto con la más grande pureza de la existencia, nos permite encontrar nuestro núcleo, ya que nosotros somos hijos, parte y totalidad de la naturaleza.
*HACER EJERCICIOS FÍSICOS: A veces no tenemos fuerzas ni para estar parados, pero al comenzar a ejercitar los músculos, el cuerpo se carga de energía, ya que comienza a circular más rápido y a oxigenar el cerebro.

*COMER ADECUADAMENTE: La digestión es la segunda cosa que nos agota la energía.

jueves, 3 de octubre de 2013

¿Qué entendés vos por inteligencia?

¿Cómo eres de inteligente?

Si le pides a un grupo de personas que evalúen su inteligencia en una escala del uno al diez, siendo diez el máximo, podemos decir casi con seguridad que normalmente una o dos personas se califican con diez, habrán unos cuantos 9 y una gran concentración de ochos. La mayor parte se clasificará con un siete o un seis, las respuestas disminuyen a partir de ahí hacia el uno.
Lo interesante es que la mayoría de la gente levanta la mano y se evalúa de acuerdo a la pregunta formulada. No parece que la pregunta les plantee ningún problema y están encantados de posicionarse en algún lugar de la escala. Solo unos pocos la ponen en cuestión. Lo que debería suceder es una respuesta con otra pregunta: ¿Qué entiendes tú por inteligencia? 


    -La opinión general dice que todos nacemos con cierta cantidad fija de inteligencia, como si fuera una particularidad, como tener los ojos verdes o marrones. La inteligencia se manifiesta en ciertas actividades, especialmente en las matemáticas y en la manera de utilizar las palabras. Es posible medir cuánta inteligencia tenemos mediante cuestionarios de lápiz y papel, y expresarlo con dígitos. Ya está.
Esta descripción de la inteligencia es discutible, pero en gran parte de la cultura occidental y buena parte de la oriental, esta descripción aparece en ellas muy latente. Se encuentra en el centro de nuestros sistemas educativos y sostiene buena parte de la multimillonaria industria que se dedica a la preparación y elaboración de exámenes y que vive de la educación pública en todas partes del mundo. Se encuentra en el centro de la noción de habilidad académica, domina los exámenes de acceso a la universidad, sostiene la jerarquía de asignaturas en la educación y representa la base del concepto de Coeficiente Intelectual.

Esta manera de pensar acerca de la inteligencia tiene una larga historia en la cultura occidental y se remonta a los días de los grandes filósofos griegos, Aristóteles y Platón. Su más reciente florecimiento tuvo lugar durante el gran período de adelantos intelectuales de los siglos XVII y XVIII que conocemos como Ilustración. Los filósofos y eruditos aspiraban a establecer las bases del conocimiento humano y a acabar con las supersticiones y mitologías acerca de la existencia humana que creían que habían eclipsado la mente de las generaciones anteriores.
Uno de los pilares de este nuevo movimiento era la firme convicción de la importancia de la lógica y del razonamiento crítico. Los filósofos sostenían que no debíamos aceptar como conocimiento nada que no pudiere probarse mediante el razonamiento lógico, sobre todo con palabras y pruebas matemáticas.

El otro pilar de la Ilustración era la creciente convicción de la importancia de los datos como apoyo a las ideas científicas –pruebas que podían observarse mediante los sentidos humanos- en lugar de la superstición o de las habladurías. Estos dos pilares, la razón y las pruebas, se convirtieron en la base de una revolución intelectual que transformó la perspectiva y los logros del mundo occidental. Condujo al desarrollo del método científico y a una avalancha de conocimientos profundos y de clasificación de ideas, objetos y fenómenos que han incrementado el alcance del conocimiento humano hasta las profundidades de la tierra y los extremos más alejados del universo conocido. También llevo a espectaculares avances en la tecnología práctica, los cuales dieron lugar a la Revolución Industrial y al dominio supremo de estas formas de pensamiento en la erudición, la política, el comercio y la educación.

    -La influencia de la lógica y de las pruebas se extendió más allá de las ciencias duras. Configuraron asimismo las teorías normativas de las ciencias humanas, incluidas la psicología, la sociología, la antropología y la medicina. A medida que la educación pública fue desarrollándose durante los siglos XIX y XX, se basó también en estas recientes ideas predominantes sobre el conocimiento y la inteligencia. Según se extendía la educación a toda la sociedad para cumplir con las crecientes exigencias de la Revolución Industrial, también surgió la necesidad de crear formas rápidas y fáciles de selección y valoración. La nueva ciencia de la psicología estaba disponible, con nuevas teorías acerca de cómo se podía examinar y medir la inteligencia. En la mayoría de los casos, se definió la inteligencia desde el punto de vista del razonamiento verbal y matemático. Estos procesos también se utilizaron para cuantificar los resultados. La idea más significativa en medio de todo esto fue la del coeficiente intelectual (CI).
Así es como acabamos pensando en la verdadera inteligencia en términos propios del análisis lógico: creyendo que las formas racionalistas de pensamiento eran superiores a los sentimientos y a la emoción, y que las ideas que en realidad cuentan son las que pueden comunicarse con palabras o mediante expresiones matemáticas. Además, creímos que podíamos cuantificar la inteligencia y confiar en los tests del coeficiente intelectual o en pruebas estandarizadas, como el SAT, el cual significa Scholastic Aptitude Test, es una prueba de aptitud que se hace en Estados Unidos en el último año de la enseñanza secundaria y que es necesario aprobar para ingresar en la mayoría de las universidades.

    -Alfred Binet fue uno de los creadores del test de coeficiente intelectual. El mismo creador afirmó que la escala que había creado no permitía la medición de la inteligencia porque las características intelectuales no son idénticas y por consiguiente no pueden medirse tal como se mide una superficie.
En 1916, Lewis Terman, de la Universidad de Stanford, publicó una revisión del test del coeficiente intelectual de Binet. Conocido como el “Test Stanford – Binet”, es la base de los tests del coeficiente intelectual modernos. Sin embargo, es interesante resaltar que Terman tenía una visión tristemente radical de las capacidades humanas. 
    -Estas son sus palabras, del libro The Measurement of Intelligence: “Entre los hombres de la clase trabajadora y las criadas, hay miles de ellos que son débiles mentales. Son los siervos que cortan la leña y sacan el agua para casa. Con todo, en lo que concierne a la inteligencia, los tests han dicho la verdad… Por mucha instrucción escolar que reciban, nunca se convertirán en votantes inteligentes ni cualificados, en el verdadero sentido de la palabra”.

Los tests de coeficiente intelectual pueden llegar a ser cuestión de vida o muerte. En algunos estados de Estados Unidos, un criminal que haya cometido un delito capital no está sujeto a la pena de muerte si su coeficiente intelectual está por debajo de setenta.
En fin, ¿que son estos tests?, ¿qué son estos números? ¿Que dicen realmente de nuestra inteligencia?  Los números indican en gran medida la habilidad de una persona para hacer un test de cierto tipo de razonamiento matemático y verbal. Dicho de otro modo, miden cierto tipo de inteligencia, no toda la inteligencia.
Nuestra fascinación por el coeficiente intelectual se deriva de nuestra fascinación y dependencia de los exámenes estandarizados de nuestras escuelas. Los profesores pasan gran parte del año escolar preparando a sus estudiantes para los exámenes estatales que lo determinarán todo, desde la colocación de los alumnos en clase durante el curso siguiente hasta la financiación que recibirá la institución.
El hecho es que nos equivocamos al ver de esa manera a la inteligencia humana, la pregunta está mal planteada, la pregunta adecuada debería ser ¿De qué modo eres inteligente?


¿De qué modo eres inteligente?

La pregunta correcta es ésta. La diferencia con la anterior es abismal. El “cómo” indica que hay una forma limitada de medir la inteligencia y que el valor de la inteligencia de todas las personas se puede reducir a una cifra o a algún tipo de cociente. El “de qué modo” apunta a que hay diferentes maneras de expresar la inteligencia y que ninguna escala puede medirlas.

    -Howard Gardner, profesor de psicología de la Universidad de Harvard, ha sostenido con gran éxito, que tenemos no una sino múltiples inteligencias. Estas incluyen inteligencia lingüística, musical, matemática, espacial, kinestésica, interpersonal (relaciones con los demás) e intrapersonal (conocimiento y comprensión de uno mismo). Todos tenemos distintos tipos de inteligencia y la educación debería tratarlas por igual para que todos los niños tuviesen la misma oportunidad de desarrollar sus habilidades individuales.
Basta observar la extraordinaria riqueza y complejidad de la cultura humana y sus logros. Formular todo esto en una sola teoría sobre la inteligencia seria muy difícil.
Pensamos el mundo en todos los ámbitos en que lo experimentamos, incluyendo las distintas maneras en que utilizamos nuestros sentidos. Pensamos en sonidos. Pensamos en movimiento. Pensamos visualmente. La diversidad de inteligencias es uno de los fundamentos básicos para entender la verdadera naturaleza  del ser humano, si no aceptas que piensas el mundo de muchas maneras diferentes, estarás limitando inexorablemente tus posibilidades de encontrar a la persona que se supone que tienes que ser.

La inteligencia, además de ser heterogénea y diversa, es dinámica. El cerebro humano es muy interactivo. Cada vez que actuamos usamos múltiples partes del cerebro. De hecho, la utilización dinámica del cerebro da lugar a verdaderos progresos ya que favorece nuevas conexiones entre las cosas.
Walter Isaacson, biógrafo de Albert Einstein escribió que a menudo Einstein recurría al violín en busca de ayuda cuando su trabajo le planteaba algún reto. Solía tocar el violín en la cocina a altas horas de la noche, improvisaba melodías mientras reflexionaba sobre complicados problemas. Entonces, de repente anunciaba entusiasmado: “¡Lo tengo!”
Lo que Einstein parecía entender es que el desarrollo intelectual y la creatividad llegan a través de la comprensión de la naturaleza dinámica de la inteligencia. El crecimiento se produce a través de la analogía: ver cómo se relacionan las cosas en vez de ver solo lo diferentes que pueden llegar a ser. Muchos de los momentos en que las cosas se esclarecen ocurren cuando se han percibido nuevas conexiones entre hechos, ideas y circunstancias.
Entonces, vamos al punto. Saber que la inteligencia es diversa, dinámica y peculiar permite abordar la cuestión de una manera distinta. Cuando eliminas las ideas preconcebidas sobre la inteligencia, puedes empezar a percibir tus diferentes formas de inteligencia porque de pronto comienzas a prestarle atención y a buscar actividades no convencionales.
Abordemos este paradigma permitiéndonos acceder a todas las formas en que se experimenta el mundo y descubrir dónde se encuentran los verdaderos puntos fuertes de cada uno.
Simplemente, no los des por sentado.


lunes, 23 de septiembre de 2013

Poema "El niño está hecho de cien", de Loris Malaguzzi (fundador de los Colegios de Reggio)

El niño
está hecho de cien.
El niño tiene
cien lenguajes
cien manos
cien pensamientos
cien modos de pensar
de jugar, de hablar.
Cien, siempre cien
modos de escuchar
de maravillarse, de amar
cien alegrías
para cantar y entender
Cien modos
De descubrir
De inventar
Cien modos
De soñar.
El niño tiene
cien lenguajes
y cientos más
pero le roban noventa y nueve.
La escuela y la cultura
Separan la cabeza del cuerpo.

Le dicen al niño:
Que piense sin manos
Que trabaje sin cabeza
Que escuche y no hable
Que entienda sin alegría
Que ame y se asombre
Solo en pascua y en Navidad.
Le dicen al niño:
Que descubra un mundo que ya existe
Y de cien
Le quitan noventa y nueve.
Le dicen al niño:
Que el trabajo y el juego
La realidad y la fantasía
La ciencia y la imaginación
El cielo y la tierra
La razón y los sueños
Son cosas
Que no están unidas.

Le dicen, en resumen,
Que el cien no existe.
Pero el niño exclama:

¡Qué va, el cien existe!